¿Qué Significa Realmente Negarme a Mí Mismo?

Un devocional sincero para los espiritualmente curiosos

Hola, no sé dónde te encuentras con respecto a la fe en este momento.

Tal vez creas en Dios, tal vez no. Tal vez solías creer. Tal vez has sido herido por la religión o simplemente no estás seguro de lo que todo esto significa. Y eso está totalmente bien, no estoy aquí para venderte nada, ni para asustarte con un sistema de creencias. Solo quiero compartir algo que me ha estado tocando profundamente: esta idea de “negarte a ti mismo”.

Al principio suena intenso, ¿verdad? Como… ¿por qué alguien querría negarse a sí mismo? ¿No pasamos la vida tratando de encontrarnos a nosotros mismos?

Pero escúchame un momento.

Déjame Usar una Rápida Analogía

Imagina que tu vida es como conducir un auto.

Desde que tuviste edad suficiente para pensar por ti mismo, has estado detrás del volante o “timon” como lo conozco yo. Tú eliges el destino. Tomas las curvas. Decides cuándo acelerar, frenar, detenerte o avanzar. A veces tomas la ruta escénica, a veces te pierdes. Y a veces… seamos honestos… chocas.

Ahora imagina que Dios también está en el auto, pero no está forzando nada. Solo está ahí, esperando. Pacientemente. Ofreciendo dirección cuando se la pides. Pero no tomará el volante a menos que tú se lo entregues.

Negarte a ti mismo es ese momento en el que dejas de agarrar el volante con los nudillos blancos y dices:

“Está bien, he estado tratando de conducir mi vida a mi manera… y sigo terminando vacío, cansado o perdido. Jesús, toma el control.”

Es rendición.
Es confianza.
No es rendirte del todo… es entregarte.

📖 Jesús Realmente Habló de Esto

En Lucas 9:23, Jesús dijo:

“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.”

No estaba hablando de volverse religioso ni de pretender ser perfecto. Estaba hablando de soltar el control para que realmente puedas vivir.

¿Pero Por Qué Me Negaría a Mí Mismo?

Esa es la gran pregunta, ¿no?

La verdad es: todos perseguimos cosas que no duran. Placer, estatus, validación, dinero, control, comodidad, lo que sea. Y aunque ninguna de esas cosas es mala en sí, hacen pésimos dioses. Prometen alegría pero a menudo nos dejan más vacíos o ansiosos que antes.

Cuando Jesús dice “niégate a ti mismo”, no está diciendo “no vales nada”. Está diciendo:

“Deja de intentar llenar tu alma con cosas que nunca te van a satisfacer. Déjame mostrarte cómo se ve la vida de verdad.”

Hablando Claro: Mi Manera No Funcionaba

Hubo momentos en mi vida en los que pensé que lo tenía todo resuelto. Perseguí el éxito, la comodidad, la atención, incluso intenté “ser buena” bajo mis propios términos. Pero no importaba lo que lograra, algo dentro de mí seguía sintiéndose… desconectado. Como si estuviera esforzándome pero nunca llegando.

Y ahí fue cuando me di cuenta:

Mi mayor enemigo no era el mundo a mi alrededor, era yo.
Mi ego. Mi orgullo. Mi necesidad de control. Mi miedo. Mi rebeldía.

Negarte a ti mismo no es odiarte, es salir de tu propio camino. Es reconocer que tal vez, solo tal vez, tú no sabes lo que es mejor, y finalmente estás abierto a dejar que Alguien que sí te creó, te guíe.

💡 ¿Cómo Se Ve Esto en el Día a Día?

Si sientes curiosidad por intentar esto, aunque sea con pequeños pasos, esto es lo que podría parecer:

  1. Empieza con honestidad.
    “Dios, si eres real… quiero conocerte. Pero también quiero ser sincero sobre mis dudas, mi equipaje, mis miedos. Ayúdame.”
  2. Elige la rendición sobre la terquedad.
    La próxima vez que sientas hacer lo que “se siente bien”, pregúntate:
    “¿Esto me está ayudando a crecer, o solo me está adormeciendo algo?”
  3. Lee las palabras de Jesús, no el ruido de la religión.
    Lee Lucas, Juan o Mateo en la Biblia. Jesús no vino a crear “reglas religiosas”. Vino a liberar a las personas.
  4. Fíjate en lo que no quieres soltar.
    Pregúntate:
    “¿Qué me da miedo soltar? ¿Eso realmente me da vida, o me la está drenando?”

Pensamiento Final: Fuiste Hecho Para Más

No soy mejor que tú, para nada. Todavía lucho con el control y el ego todo el tiempo. Negarme a mí misma no es algo que hago una sola vez, es algo de todos los días. Y no siempre lo hago bien.

Pero te puedo decir esto:

Cuando suelto, aunque sea un poco, Dios aparece de formas que no puedo explicar. La paz reemplaza la ansiedad. El propósito reemplaza la confusión. El amor reemplaza la vergüenza.

Eso es lo que Jesús ofrece cuando dice: “Sígueme.”
No una vida aburrida y llena de reglas… sino una vida plena y con significado.

Resumen DL;NL (Demasiado Largo; No Lo Leíste):

Negarte a ti mismo significa soltar el control, el orgullo y los deseos egoístas para seguir algo mejor, Jesús.
No se trata de volverte religioso, se trata de volverte libre.
No estás renunciando a tu vida… la estás intercambiando por una mejor.

Si llegaste hasta aquí, gracias por leer. No tienes que creer todo lo que yo creo, pero si esto despertó algo en ti, aunque sea un poquito, te reto a que digas en voz baja:

“Dios, si eres real… muéstrame lo que significa seguirte.”

Creo que Él lo hará.

Nita Avatar

Published by

Categories: ,

Leave a comment